Tomás Lo Celso: “Sueño con jugar en Primera y ayudar a mis padres, por el esfuerzo que han hecho por mí”


Juega de cinco o de ocho, es un pibe muy sacrificado y es feliz en La Gloria. 

Tomás Lo Celso Sánchez tiene 16 años, es de Córdoba Capital y este año ha jugado en la 2004 de Instituto (7ma de AFA, 5ta de Liga).

Su familia, la que lo banca en las buenas y en las malas, como a todos los pibes gloriosos: “Está compuesta por mis dos viejos (Vanesa y Ángel) y mis cinco hermanos (María, Guadalupe, Milagros, Facundo y Rosario)”, narra el pibe.

En pensión debido a su cercanía al club nunca vivió, pero si estuvo un fin de semana: “Mi familia se había ido a un viaje y a mi justo me tocaba jugar en el club. Fue sólo un fin de semana y también se habían ido casi todos los chicos. Así que no tengo muchas anécdotas para contar”, cuenta el pibe sonriendo sobre esa situación atípica, pero que le hizo vivir una linda experiencia, la de disfrutar de ‘La Cantera del Mundo’ unos días.

La posición de ‘Tomi’ y su llegada al club: “Mi puesto en la cancha es principalmente de 5 o de 8. Al club vine por medio de un compañero qué ya no juega mas en club, a la edad de 11 años. El profe que me selección para quedar fue Esteban que ahora se encuentra dirigiendo otra categoría del club”, narra el juvenil albirrojo.

Los referentes del pibe: “Siempre desde chico me gustó ver a Xavi y a Iniesta, ya que eran, para mí, los mejores en mi puesto”, dice Tomás.

Lo que más le gusta del gran predio glorioso: “De La Agustina siempre rescate que hay gente buena y compañera en todos los grupos, esto hace que sea llevadera las preparaciones y partidos del año”, dice Tomás.

El primero de la familia, en busca de un sueño como jugador de fútbol: “Personalmente no tengo y no tuve ningún familiar cercano que haya jugado o este ahora en actividad futbolística profesional, soy el primero en busca de esta aventura”, narra el futbolista de las Inferiores.

Los profes dejan todo para que los pibes, a pesar de la distancia, sigan contenidos y con las mismas gana de siempre a pesar del parate que ya lleva más de tres meses: “En tiempos de pandemia entreno con el club, virtualmente, o en algún espacio verde, ahora que se puede salir a hacer actividad física afuera, lo hago con los planes que pasa el profe del club”, dice el pibe.

El sueño del pibe: “Personalmente como jugador quiero llegar a jugar en Primera para poder mantener a mi familia y ayudar a mis padres, que mis papás no tengan que trabajar más, luego del esfuerzo que han hecho por mí durante años, para que nunca me falte nada a mi y a mis hermanos”, Tomás Lo Celso, un Deportista de Instituto.