Sebastián Ginóbili: “Amo lo que hago”


Hoy se celebra en Argentina el Día del Entrenador de Básquet, en memoria de León Najnudel, creador de la Liga Nacional. En honor a su rol, hablamos con Sebastián Ginóbili, sobre sus comienzos en el básquet y su sensaciones en Instituto.

Sebastián se define a sí mismo como un entrenador responsable, laburador y un amante del juego:”Me gusta tener una buena relación con los jugadores, establecer una idea de juego, convencerlos y tratar de ejecutarlo, pero siempre priorizando el respeto, el compromiso y la educación”, explicó y añadió ” soy un tipo abierto, que ama lo que hace”.

“El Sepo”, al igual que sus hermanos , Leandro y Emanuel, aprendió desde chico el valor de la naranja. Hoy Ginóbili es sinónimo de básquet en Argentina y “El Manu”  nuestro emblema a nivel mundial. “Mi viejo (Jorge) jugaba al básquet y nací en una ciudad (Bahía Blanca) con mucha historia es este deporte, salías a la calle y se habla de básquet, no de otra cosa” explicó el DT albirrojo.

Sobres sus comienzos contó: “empecé a jugar desde muy temprano, desde que tengo uso de memoria ya tenía una pelota en la mano. Mi club (Bahiense del Norte) estaba a una cuadra de mi casa, mi papá era el Presidente y mi hermano mayor ya estaba jugando. Fue muy hereditario. A medida que fui creciendo todo se generó ahí: las amistades, el deporte y demás”.

“Tengo mis mejores recuerdos de mis inicios en Bahía Blanca”.

Respecto a sus inicios como entrenador detalló: “en los últimos años como jugador ya lo pensaba, pero lo imaginaba más por el lado de ser DT de categorías inferiores y en desarrollar jugadores jóvenes sin pensar tanto en la competencia, pero terminé en Liga Nacional mucho antes de lo que imaginé. Hablé con “Pepe” Sánchez, se generó esa posibilidad y no la pude rechazar.

Sobre su presente en La Gloria explicó: “me siento muy cómodo en instituto, rodeado de buena gente, en un equipo con objetivos altos que le exige mucho al entrenador y hay que estar a la altura y trabajar en consecuencia. Es lo que me gusta hacer, es lo que hice toda mi vida. Lo estoy disfrutando mucho.  Todo eso sumado a un buen plantel, con grandes jugadores y sobre todo buenos tipos. Estoy muy cómodo no solo por la dirigencia y los jugadores, sino por la gente que rodea al equipo. Hay personas “invisibles” que trabajan cerca nuestro y que me brindaron su apoyo desde el primer momento.”

Su visión del club antes y post su llegada: “Conocía que Instituto era un equipo serio, que tenia un proyecto deportivo y que en los últimos años le daba mucha importancia al básquet y formaba buenos planteles. Hoy siendo parte del club, todo eso que nombré que conocía de palabra, lo estoy viviendo” detalló.

“Es un club que te apoya, con muchos valores, que le da mucho soporte a los que vienen de afuera” .

Y cerró con una apreciación sobre la hinchada albirroja: “se siente el apoyo de la gente, en los momentos importantes siempre estuvo y la verdad que es muy lindo estar en la cabeza de un equipo cuando genera eso en la gente. Sienten los colores más allá del deporte. El aliento siempre es una ayuda extra.”