Renato Riggio: “Si pudiera volver el tiempo atrás jugaría gratis en Instituto”


El “Tano” habló en vivo por el Instagram del Club y aseguró: “Que pedazo de club es este. Y yo tengo la posibilidad de tener un mural entre tantos enormes jugadores”.

Renato sin dudas es uno de las grandes figuras que pasaron por La Gloria, y el siempre se mantiene con humildad a pesar de haber estado en uno de los momentos más importantes de la institución: “Ese gol de oro que nos dio el ascenso lo vi como mil veces. pero no por mi. Por la gente, por los fotógrafos corriendo. Por los abrazos. Por lo que significó para el club”, dice el “Tano”.

Y reconoce: “Eramos un grupo sin grandes figuras, con muchos chicos del club y otros que veníamos de tener buenas actuaciones en el campeonato anterior. La verdad que el ‘Chulo’ Rivoira armó un buen equipo”, narra el “Tano”.

Más sobre Héctor Rivoira: “El me llamó y me dijo ‘te quiero en mi equipo, y no podes dudar, es Instituto. Es un club grande en serio. Ya vas a ver lo que es'”, dice Riggio.

“Yo a Instituto lo veía por la tele, y pensaba que locura esa gente. Una vez fui a jugar a Alta Córdoba estando en Juventud Antoniana y nos metieron seis. Recuerdo que la gente y el estadio explotaba. Ya de ahí me empecé a enamorar del club”, reconoce el “Tano”.

Su mural, creado por los pibes del “Vida al Barrio”: “Esos chicos siempre están pensando en hacer cosas para el Club, como pintar todos esos murales con grandes Glorias, y tengo la suerte de estar metido ahí, cerca de tipos como Kempes, Ardiles y tantos más”, narra el “Tano”.

Un ídolo cercano a la gente: “Me he quedado a dormir en casa de hinchas de Instituto, como Ulises Barrera, que al tercer día me rajó porque le estaba vaciando la heladera. O de Luciano Gerbino. La verdad los quiero tanto. Solo tengo palabras de agradecimiento para con la gente de La Gloria. Ese cariño que te dan. Cada vez que voy a Alta Córdoba no puedo caminar ni aunque me ponga un bigote”,  dice entre risas el “Tano”.

Y, entre muchas más anécdotas, cerró diciendo: “Si pudiera volver el tiempo atrás jugaría gratis en Instituto. Que pedazo de club. Está la pandemia mundial y ellos se desesperan por pagar, como sea, la cuota para ayudar a este gigante. De todo lo que conocí en el fútbol, son los hinchas con más sentido de pertenencia que vi”.

El “Tano” y La Gloria”, un sólo corazón.