Pablo Actis, un fanático de La Gloria


Pablito está siempre, en cada actividad. En el club de sus amores. La Gloria estará siempre en su corazón. 

“De Instituto me hizo mi mamá. Desde que estaba en la panza me llevaba a la cancha. Por eso soy hincha de La Gloria, hasta la muerte”, dice Pablo Actis Alesina.

Que hace Pablito en estas épocas: “Estoy trabajando en un bar, pero por este tema de la pandemia, solo voy cuando me necesitan”, cuenta.

Que es ser de La Gloria según Pablo: “Es inexplicable ser de Instituto. Me gusta su gente, el club, las cosas que uno vive, las amistades, la gente, es maravilloso”.

El inicio de su presencia en el club, como fanático: “Siempre fui a las prácticas de la Primera. Desde la época de Gerardo Martino. Me llevaba mi mamá. Ahora ya no. Ya se va mejorar y volveremos. Recuerdo que me hicieron filmar la pelota. Tremendo plantel. Me hicieron entrar por el túnel y me sacaron fotos. Y en lo que ahora es el Kempes me regalaron una bandera con la firma de los jugadores. El ‘Tata’ me quería llevar con ellos. Fue muy lindo”, cuenta Pablito.

Sus anécdotas: “De los planteles de los ascensos recuerdo que el ‘Tano’ Riggio me decía que yo le gritaba que le pegara bien desde la platea baja. Y ahora se ríe. Y recuerdo cuando Mauricio Caranta me regaló los guantes”, recuerda Pablo con emoción.

El cariño de Pablo por todas las actividades del club: “Al básquet empecé a ir desde el TNA. El Turco Arduh es un amigo. El básquet me gusta porque dejan la vida, se juegan todo, a muerte, los admiro. Siempre hice fuerza para que entraran las pelotas de Scott Cutley”, comenta recordando aquel glorioso ascenso en cancha de Ferro y el logro del campeonato ante 9 de julio.

Pablito, el generoso que ayuda en los hospitales donando juguetes: “La historia de Papá Noel comenzó por un amigo que ya no está. El me llevaba, y otro amigo, que ya no está, compraba los juguetes. Yo estaba a cara descubierta. Y seguí ese sueño. Para ayudar a los niños. Hace cinco años que lo hago. Ayudar a los que menos tienen. No tiene precio. El precio lo pone uno con el corazón”, narra.

Las donaciones, el corazón grande de muchos albirrojos, e incluso de un grupo de brasileros: “En un partido de básquet los jugadores brasileros de Franca me ayudaron a llenar la alcancía. La gente de Instituto, los jugadores, el presidente, todos”, cuenta Pablito sobre lo que pasó en un partido internacional de La Gloria.

Sentido de pertenencia: “Soy socio, y lo seguiré siendo hasta que el de arriba diga basta. Aguante la Gloria. Es una pasión que llevaré hasta el día de mi muerte. Esta camiseta no es una camiseta cualquiera”, advierte Pablo.

El mensaje de Pablo Actis Alesina. “La gente tiene que apoyar. Más allá de la pandemia. Somos un club. Si bien no hemos ascendido. Lo ideal es que todos tiremos para el mismo lado. Y criticar de manera constructiva. Hay que tener fe y tener la frente en alto. Mientras más seamos, más cerca estaremos del objetivo”. Pablito, un fana de La Gloria.


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