Norberto Taborda, un Glorioso en Tierra del Fuego


Norberto Taborda integra la Filial “Los Gloriosos del Fin del Mundo” y es socio de Instituto desde el año 1974.

Norberto nació en Córdoba Capital y Alta Córdoba lo cobijó desde su primer año de vida en la calle Sucre esquina Góngora. Actualmente vive en la ciudad de Río Grande, Provincia de Tierra del Fuego junto a su esposa, tiene tres hijos y cinco nieto,s todos Gloriosos y viviendo en el Sur: “Llegué a éstas latitudes en septiembre de 1983 con 22 años, en busca de un nuevo horizonte y aquí estamos”, cuenta el albirrojo.

En la actualidad, trabaja en la Secretaría de un Colegio Secundario: “Desde muy niño, mi ‘viejo’,un maestro en el arte de transmitir el ser un buen hincha de fútbol, me llevó a la cancha y desde la primera vez que ingresé al Monumental de Alta Córdoba una parte de mí corazón se quedó allí”, dice Norberto.

Su primera vez en el Monumental de Alta Córdoba: “Fue en la década del 70 con apenas diez años, compartíamos con él cada encuentro del albirojo, ya no nos perdíamos partidos, parece que fuera ayer…”, recuerda con emoción Norberto.

Los Domingos era un ritual, comer a las apuradas para ir a la cancha. Por el hecho de seguir a La Gloria donde fuera: “Conocí todas las canchas de Córdoba, en esos tiempos nos encontrábamos compitiendo en la Liga Cordobesa. Magnífica época de Instituto”, cuenta Norberto.

Norberto se hizo hincha de Instituto en un instante maravilloso: “Fue inolvidable, en el que mí ‘viejo’ me dio un abrazo tan fuerte y eterno, que al mirarlo y ver cómo las lágrimas brillaban en sus ojos después de hacerle un gol a Talleres en B°Jardín no pude contener el éxtasis. Ese instante de pausa y verdadera emoción, donde el corazón se desborda y palpita galopando. Desde ese momento es un sentimiento inigualable; cuándo recién comenzaba a descubrir la vida…. allí nació ésta historia de ser Glorioso”, narra el albirrojo.

Socio desde el año 1974, con un gran sentido de pertenencia por los gloriosos colores: “En el Monumental tenía mi platea baja al lado de la cabina de transmisión, era la tercera del lado izquierdo, desde allí contemplaba la magia de las transmisiones y el campo de juego lo tenía ahí tan cerca para apreciar cada jugada de la mejor manera; eso era en el 74′ cuando era socio pleno y desarrollaba además varias disciplinas como yudo, básquet y más”, dice Norberto.

Su sueños de Gloria, alentar a Instituto, y a esos grandes jugadores que vio: “Mi sueño, era estar en la popular alentando desde ese lugar a los monstruos que teníamos en esos tiempos. Desde Ardiles, Beltrán, Saldaño, Anelli, Kempes y podría nombrar muchos más, pero sería injusto olvidar a alguien que en esos tiempos dejaban el alma en cada partido. Lindos recuerdos que tengo, en realidad son muchos, pero el que primero se me viene a la mente es cuándo mi Viejo me autorizó a ir a la Popu. Éramos un grupo de amigos de entre 15 y 16 años, pero la popular a la que íbamos estaba detrás del arco la que con el tiempo se denominó La máquina de escribir. Era mitad gradas y tres redoblantes y dos bombos. Apareció el ‘Negro’ Fabián y preguntó si sabíamos tocar, por suerte éramos dos los que entendíamos de música y desde allí no paramos más. Rápidamente se formó la “Agrupación Barra La Gloria” y llegamos a tener 12 bombos 6 redoblantes, banderas de todas las posibles, hasta una bocina de tren que funcionaba con garrafas como las de los sifones. Realmente esa Barra recorrió el País y estuvimos muy unidos. Lentamente nos fuimos distanciando por diversas razones y le dimos paso
a una nueva generación”, cuenta Norberto.

Los partidos y jugadores que más le gustaron a Norberto: “Sin dudas los partidos que más disfruté son los que ganamos sobre la hora o el tres a unoa Boca, también el que le ganamos a Talleres en el Kempes con el segundo gol de
Wanchope, que alegría por favor. En el partido del ascenso, de la mano del “Chulo”, salimos en caravana en esta ciudad de Río Grande y éramos alrededor de diez autos con bocinazos y banderas, a puro festejo, hermoso recuerdo. El mejor jugador que yo vi vestir la albirroja podría mencionar a Ardiles, Kempes, el pelado Furios y Chiarini también. En realidad son varios quienes además quedaron identificados con el Club, y Miliki”, cuenta el Glorioso.

La opinión sobre el básquet de la Gloria: “Estoy muy contento de que le vaya bien, como todo lo que me enorgullece del Club y satisfacción cuando las cosas funcionan. Es muy lindo ver al Sandrín repleto y con el fervor que le pone la hinchada, el nivel de los jugadores es excelente y quienes son los encargados de llevar esa disciplina adelante lo están haciendo de la mejor manera”, narra Norberto.

Jugar en Inferiores y el valor sentimental que tiene Instituto para el Glorioso: “Son muchos momentos vividos en el Club. Pude estar en las Inferiores y pisar el césped del Monumental. Es muy emocionante para quienes queremos de verdad a La Gloria. Por Instituto lloré y también disfruté plenamente. Viajé por muchas ciudades del país y conocí desde las más humildes canchas, hasta enormes estadios como el de River Plate. Llevamos 120 colectivos a la de Boca en una oportunidad, inédito para un equipo del interior y muchas cosas más. Gracias a Instituto tengo muchos amigos y miles de anécdotas. Hoy estoy integrando grupos de WhatsApp como “Los del Alambre” formado por un grupo de hinchas (de Córdoba) dónde la mayoría peinamos canas y cuando hablamos de jugadores de los 70′ u 80′ sabemos bien quienes son. Los Muchachos del grupo, tienen su lugar hoy en la Preferencial sobre la calle Sucre, bien en el medio de la cancha y pegados al alambre. Integro la Peña “Los Gloriosos del Fin del Mundo” que un día con otro Cordobés Glorioso (Daniel Puebla) decidimos ponernos en campaña y juntar a la mayor cantidad de Gloriosos, y hoy somos alrededor de 20. Estamos en contacto permanente y hacemos juntadas,etc. en Río Grande. De Instituto podría decir que sin dudas, es una gran parte de mí vida y que aprendí a disfrutar de todo lo bueno que el fútbol te puede dar. Lo vi en las mejores épocas y también viví los descensos y se superan ya que todos los fines de semana tenemos revancha, y espero cada año, y cada temporada, que se nos de el ascenso tan ansiado”. Norberto Taborda, un Fanático de la Gloria.