Martiniano Compagnucci: “Instituto le da confianza a los chicos de las Inferiores”


Martiniano Compagnucci nació el 23 de abril de 2003 y tiene 17 años. Es de Barrio Güemes, categoría 2003, y pertenece a la Sexta de AFA y Cuarta de Liga.

Martiniano es un delantero que llegó a La Agustina en el 2017: “Me llevo un técnico, ‘Lulo’ Barcena a entrenar en mitad de 2017 y como jugaba en Universitario, iba una vez por semana a entrenar al predio para conocer a mis compañeros y adaptarme al club. A fin de año tuve mi primer viaje en un amistoso con Newell’s que ganamos y pude hacer un gol”, cuenta el delantero.

Luego de ese amistoso en Rosario, Martiniano quedó definitivamente en Instituto: “A partir de ahí ya pude hacer todos los trámites para cambiar de club y arrancar definitivamente en 2018. Siempre me acompañó mi familia, ayudándome desde donde pudieron, pero principalmente mi papá qué siempre me llevó y me trajo, darme lo que necesitara y en mas de el 90% de las veces estando atrás del alambrado”, dice el pibe sobre el aliento del padre.

Una postal en La Agustina: Martiniano y su padre festejando un gol.

Martiniano tuvo varios entrenadores en sus primeros pasos en las inferiores de La Gloria: “Mis primeros dos años me dirigió Jorge Copetti en AFA, junto con Caly Bargas, también Lucio Barcena e Ignacio San Emeterio en diferentes etapas en Liga Cordobesa, siempre me quedé con cosas de todos, si bien cada uno tiene su impronta y diferentes formas de enseñar y manejar el grupo, creo que lo progresé desde que llegue al club fue gracias a ellos. Este año nos dirige Claudio Demaria y lo que pudimos trabajar me gustó mucho lo que entrenamos y la forma de jugar que nos quiere inculcar”, narra el juvenil albirrojo.

Más sobre su llegada al club: “Me llamaron después de un partido que jugué en La Agustina con la U, contra mis compañeros de ahora, la primera vez que fui jugué un amistoso en Instituto fue contra un club del interior, estaba nervioso y no fue el día soñado exactamente (se ríe), pero a medida que seguía yendo y agarraba confianza iba mejorando y me desenvolvía mejor”, dice Martiniano.

Martiniano es un delantero potente que juega en todo el frente de ataque: “Mi posición natural siempre fue 9, pero los últimos años fui adaptándome a jugar por afuera de 7 o de 11, no me costó mucho porque no tengo el típico perfil de 9 de área, si intento ocupar los espacios dentro de el área pero me gusta bajar o abrirme para tener mas contacto con la pelota y participar de el juego”, cuenta el delantero de las Inferiores.

El año pasado fue un buen año en general para los chicos de la Séptima, coronado con un título en el tramo final: “Tuvimos un comienzo duro en el primer torneo, con algunos errores puntuales que nos hicieron perder puntos que nos faltaron para clasificar a la fase final, fue un golpe grande para el grupo ya que el año anterior llegamos a las dos finales y no estamos acostumbrados a dejar las competencias tan rápido, pero nos supimos reponer y salimos campeones de él ultimo torneo ganando la final a Gimnasia en Mendoza. Creo que fue bueno tener como ese golpe de realidad en el arranque de el año ya que nos sirvió para darnos cuenta que teníamos que seguir mejorando y no quedarnos con lo habíamos hecho en el pasado”, dice Martiniano con una importante autocrítica.

Los referentes en el puesto de Martiniano: “No tengo alguno fijo, del fútbol cordobés ‘Wanchope’ y Vegetti son los que mas miro e intento copiar movimientos y como se mueven en la cancha, y del fútbol europeo Lautaro Martinez, lo miro bastante. Todos tienen alguna cualidad que me gustaría tener. Lautaro la movilidad por todo el frente de ataque y la capacidad de salir en espacios chicos con la pelota dominada, de Pablo como aguanta y como le pega, de donde le pegue sale un tiro claro, y de ‘Wanchope’ la definición, siempre tiene un segundo mas adentro del área”, narra el juvenil albirrojo.

El predio de La Gloria siempre inspira a todos sus protagonistas: “Lo que más me gusta de La Agustina, que es muy dificil de encontrar, es el ambiente. Siempre estas rodeado de buena gente, entre jugadores nunca falta el ‘hola’ o el ‘buen día’ igual que con profesores, da la sensación de que todo el club tira para el mismo lado y así se hace mucho mas fácil todo, narra Martiniano.

La visión de Martiniano sobre Instituto, un club formador por excelencia: “Desde la Primera creo que benefició mucho la llegada de Quiróz, en poco tiempo se hizo notar para bien, así que espero o esperemos todos mas bien, que llegue el tiempo de salir adelante y pelear el campeonato, y algo que me gusta mucho del club a diferencia de otros clubes es que Instituto le la confianza a los chicos de las inferiores, que a veces no se les presta atención. En muchos clubes solo se busca traer jugadores de ‘nombre’, en cambio los jugadores de inferiores tenemos siempre la esperanza o la ilusión de en cualquier momento estar ahí, a un paso de llegar”, dice el pibe.

Sus objetivos son claros, como el de todos los chicos que entrenan en La Agustina: “Mi sueño es debutar en primera, en el Monumental, con la gente que siempre me acompañó en la tribuna y saber que todo el esfuerzo y sacrificio valió para cumplirlo y hacerlo en el club que hace tres años me viene brindando posibilidades y muchas enseñanzas. Espero lo siga haciendo hasta que llegue ese momento”. Martiniano Compagnucci, un Deportista de Instituto.