Marcos Alonso, un glorioso en Suiza


Vive en Zúrich desde 1996 y a miles de kilómetros de Alta Córdoba, lleva a La Gloria en su corazón. 

Marcos Alonso comenzó su pasión gloriosa desde pequeño: “Me hice hincha de Instituto porque iba mucho a la casa de mis abuelos que vivían en la calle General Paz. Por mi abuelo y por el barrio Alta Córdoba. Mi abuelo era socio vitalicio y me llevaba a la platea. Le encantaba el fútbol y a mi los colores de Instituto”, cuenta.

Marcos tiene muchas anécdotas, pero empieza por aquel gran gol de Nicolás Fernando Oliva: “Tengo lindos recuerdos. Recuerdo un gol que hizo la ‘Lora’ Oliva de media chilena o de tijera, un golazo. Perdíamos 3 a 1 y con ese gol terminamos ganando 4 a 3”, cuenta el glorioso.

Y recuerda una anécdota imperdible del ascenso de 1999: “Cuando Instituto le gana 3 a 0 a Chacarita, teníamos casi el ascenso en el bolsillo y no me quería perder la fiesta. No tenía vacaciones y tenía dos días libres en el trabajo aquí en Suiza, eran el jueves y viernes. Entonces, para poder estar en el partido de vuelta. los compensé y me fui a ver la final al Monumental de River. Llegue a la mañana, vi el partido, ascendimos, festejamos y me volví. No me lo olvido más”, dice Marcos sobre el maravilloso recuerdo.

La actualidad de Marcos: “Vine a Suiza solo. Mis abuelos, de parte materna eran Suizos. Me vine a estudiar el idioma en 1996 y me quedé. No creo que vuelva. Hasta el mes pasado estaba trabajando en el aeropuerto y todo se cerró. El seguro me paga, pero es difícil. Tengo contactos en Argentina, con mis primos y amigos de la infancia y voy todos los años”, narra.

La Filial Gloriosos por el Mundo: “Me contacté con José Rivera y ahí nació todo”, dice Marcos sobre la locura de llevar los colores de La Gloria por todos lados. El Mundial de Brasil, Copa América, NBA y muchos lugares más.

Dario y Allesio, dos suizos albirrojos: “Yo tengo hijos mellizos y me sorprende, sobre todo Dario, que siempre está con la camiseta de Instituto. Y son suizos. No me entra en la cabeza como puede ser tan hincha siendo que nació aquí. El nunca vivió lo que es ir a la cancha, ver a la gente, los colores. Quizás es por las introducción que le hago antes de los partidos. En la primaria donde va, ha hecho conocido Instituto. Además por Paulo Dybala. Aquí hay muchos hinchas de la Juventus. Y el les cuenta que salió de La Gloria”, cuenta Marcos.

Dario y Alessio, dos suizos de La Gloria.

Su compromiso a pesar de la distancia:”Soy socio. Cada vez que voy para allá me actualizo. Acá uno representa los colores de Instituto. Yo soy feliz. A los partidos los sigo por Internet cuando nos pasan. Y cuando es televisado. Pasan los años y sigo teniendo la misma pasión de siempre”. Marcos Alonso, un fanático de La Gloria.