Leandro Rodríguez, un Fánatico de La Gloria en Brasil


Tiene un equipo de fútbol en Curitiba llamado Instituto y está loco por los colores albirrojos.

La historia de Leandro Matias Rodriguez Navarro: “Viví en Córdoba, hasta los 9 años. En Bella Vista, jugaba al fútbol de chiquito ahí en el ‘Pocito’, cuenta el Glorioso.

El coronavirus ha sido implacable en Brasil: “Acá estamos haciendo una cuarentena consciente. Trabajando en casa, saliendo apenas para ir al super, farmacia…pero acá esta jodido, Brasil es el segundo país con mas muertes en el mundo, así que.. es preocupante, acá en Curitiba estamos en alerta naranja, cerrando cosas de a poco, si entramos en rojo ahí si es cuarentena total como fue en Argentina”, cuenta Leandro.

Leandro se fue a Brasil en 1998 por una oportunidad laboral que le surgió a su padre: “Mi viejo laburaba en Renault y apareció una oportunidad de que el hiciera una experiencia en Curitiba por 2 años. Y mi viejo es un fenómeno, se mató de laburar y al terminar los 2 años de experiencia le dijeron que se quedara en Curitiba. Veníamos de un lugar humilde, vivíamos con lo justo. Le debemos mucho como familia a el de tener la oportunidad de crecer, aparte fue justo en la crisis del 2000 en Argentina”, narra el albirrojo.

Los estudios y el trabajo de Leandro en el país vecino: “Yo soy recibido en administración de empresas y trabajo administrativo tercero de Volvo, en una empresa que se llama Quality. Hago, digamos, una pre venta de equipos de construcción Volvo”, dice el Glorioso.

El amor por Instituto nació por su padre: “Toda nuestra familia en Córdoba es de Talleres y solo el era de Instituto. Tenía un amigo con el que iban a la cancha juntos. En 1997 me llevo a mi con 8 años, le ganamos 1 a 0 en el Château a Talleres”, dice Leandro.

La locura de Leandro lo llevó a crear un equipo de fútbol en Brasil: “Se llama Instituto Fútbol Club, es un equipo de fútbol 7 y jugamos torneos locales”, narra el Glorioso.

Algunas lindas anécdotas de Leandro: “Estuve en el partido contra Ben Hur en el 2007 y estuve contra Ferro en el 2012. Tengo un tatuaje del escudo en el brazo, pero lo que me marcó mucho fue crear el Instituto de Curitiba”, dice el albirrojo.

Leandro junto a Ramón ‘Wanchope’ Abila, cuando el nueve jugabá en Cruzeiro y fue a Curitiba.

Un lindo momento en un partido de básquet: “Defagot y Cavagliatto me hicieron un homenaje en el Sandrin en un partido que fui a ver de La Gloria, me regalaron una camiseta, yo les regalé una a ellos del Instituto de Curitiba. Eso es inolvidable”, cuenta Leandro.

Su vida en Brasil: “Acá en Curitiba solo vivimos yo, mi hermano, mi viejo y una prima. El resto de la familia, mi vieja, abuelos y tíos en Argentina. A los brasileros les hablo de Instituto todo el tiempo. La referencia actual es Dybala. O cuando me preguntan de mi equipo el Instituto de Curitiba les digo que es en homenaje al Instituto Atlético Central Córdoba. Y ahí ya les empiezo a hablar para que conozcan. Esa fue siempre mi intención, hacer crecer el nombre Instituto”, narra Leandro.

Lo que mas le gusta de Instituto: “Es la pasión que te genera. Solo el hincha de Instituto lo entiende, no sirve explicarle a los demás. Por eso es único. Te genera un sentimiento, un cariño. Yo amo a Instituto, hice locuras por el club”, cuenta Leandro.

Leandro opina del básquet de la Gloria: “Nos ayudo a seguir construyendo nuestro nombre en la historia. A que nos conozcan más. Pelear torneos, jugar a nivel internacional. Ojala podamos seguir así”, narra Leandro.

Desde 1998 a 2003 le fue difícil seguir la actualidad de Instituto: “No teníamos internet, llamadas internacionales eran caras. Hablaba una vez por mes por teléfono con mi abuelo y el me contaba como iba Instituto. A partir de 2004 empece agarrar internet y radios. Lo escuchaba. Después por TV. Es ley: juega Instituto y dejo de hacer todo. No me pierdo un partido”, dice Leandro.

“Fui socio en el 2007 cuando viví un año en Córdoba. Mi año sabático digamos. Después me volví a Brasil y no pude seguir pagando. Luego una filial en el 2018 me hizo socio de nuevo, me ayudaron a la distancia. Ahora planeo con mi viejo de hacerlo por Internet, ya que tenemos esa posibilidad que antes no teníamos”. Leandro Rodríguez, un Fanático de La Gloria en Brasil.