La historia de ‘Nino’ Molina, el crack que juega en Liga Cordobesa


‘Nino’ tiene 21 años y juega de delantero en Liga Cordobesa con Instituto. El goleador se crió con un tío y sus tres hermanos, de pibe tenía un trabajo muy duro, ponía adoquines en las calles de la ciudad. Hoy, por recomendación de Pablo Álvarez, vive en la pensión y la rompe en La Gloria.

“Nino es el distinto del equipo, la deja chiquita”, dicen sus compañeros mientras comparten un asado en La Agustina. Los chicos que juegan en el duro torneo de la Liga Cordobesa se han vuelto un grupo muy unido, el 3 a 1 ante Talleres con cuatro jugadores menos lo fortaleció mucho. “Es difícil que nos ganen, somos un gran grupo”, replicaron sonrientes en los quinchos después de aquel partido en MEDEA. Hoy Instituto tiene la posibilidad de ser campeón, si vence a Libertad el sábado.

Claudio es un pibe humilde, con una historia de vida llena de sacrificio por lograr el objetivo de ser jugador de fútbol: “Me críe en barrio Mosconi, muchos amigos no tuve, pero hacíamos picaditos con mis hermanos y sus amigos. Nos enfrentábamos en la placita contra otros chicos. Jugábamos campeonatos de barrio, luego me fui a jugar a Villa Azalais, mis técnicos fueron Ismael Cabrera y Humberto”, dice el delantero albirrojo.

En el Coloso Villero, ‘Nino’ ya empezó a mostrar su capacidad goleadora: “Hice 40 goles en la Cuarta y entonces me subieron a la Primera y fui goleador con 16 tantos en el torneo de la Liga Cordobesa, tenía 18 años”, cuenta Claudio, que luego pasa a Belgrano. “Estuve ahí medio año y me fui porque era mucho ir y volver caminando de mi casa hasta Villa Esquiú. Fue una época dura para mí”, relata el pibe.

‘Nino’ tuvo una difícil historia de vida, que no lo detuvo para luchar por su sueño de jugar a la pelota: “Yo tengo a mis tres hermanos, a mis padres no los tengo. A los 13 años la perdí a mi vieja, fue muy duro, yo no quería jugar más. Me crié con un tío que se llama Ramón Cano y mis tres hermanos. El trató de darnos siempre lo mejor a los tres”, dice ‘Nino’ con lágrimas en los ojos.

Pero hubo que salir adelante: “Mis hermanos se llaman Maycol, Franco y Darío. Con Franco andábamos para todos lados, Darío se fue con mi abuela y cuando Maycol cumplió la mayoría de edad se hizo cargo de nosotros. El jugó en Argentinos y en Godoy Cruz, pero se volvió para hacerse cargo de nosotros”, narra el habilidoso futbolista.

Antes de llegar a Instituto,’Nino’ tuvo trabajos muy duros: “Había que rebuscársela, ponía adoquines en las calles, es un trabajo pesado. Lo hacíamos en las calles de tierra, poníamos la arena compactada y luego el adoquín. Cuando terminaba el día me dolía la espalda. Por ahí me largaba a llorar, yo quería jugar al fútbol, pero no tenía que faltar para la comida en casa”, cuenta Claudio.

Un día llegó el momento de jugar en Instituto y además vivir en la pensión: “Pablo Álvarez me dijo que tenía que estar en La Agustina, para descansar y dedicarme de lleno al fútbol. Me costó mucho, me quería ir a mi casa. Las primeras dos semanas debo haber dormido tres días. Extrañaba mucho a mis hermanos, somos muy unidos. Me estoy acostumbrando, hablamos por teléfono todos los días”, dice con una sonrisa ‘Nino’.

“Acá en la pensión se habla mucho de Paulo Dybala. Es un ídolo, me encanta como juega. Los que saben de fútbol no lo critican, los que lo critican no saben nada de fútbol”, refiere ‘Nino’ sobre la Joya de La Agustina.

‘Nino’ entra a la pensión, recibe un abrazo y un beso de María Teresa la celadora y mientras camina a su habitación cuenta sobre la gran victoria ante Talleres: “Se pusieron 2 a 1, nos expulsaron cuatro jugadores y nos tenían acorralados. La pelota pegaba en el palo, en el travesaño, la sacábamos como podíamos con los chicos. Y en un momento, creo la saca el arquero, un defensor me hace falta, un compañero hace rápido el pase, elimino al arquero y ahí se desató la locura por el gol. Sentimos un alivio tan grande, les ganamos…”, expresa el goleador.

Para el final, su sueño y una perlita: “Mi sueño es llegar a Primera con Instituto y jugar Alta Córdoba. Yo sueño con jugar en el Monumental. Mi referente como persona y jugador es Guido Mainero. Me gusta como es y también como juega”, expresa ‘Nino’ Molina, el pibe de la Local que sueña con llegar a la Primera.

Por: Juan Pablo Luna


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