Julieta Gálvez, con La Gloria en el alma


Es fanática de La Gloria. Desde el Sur del país hacia Alta Córdoba se desató su pasión por el albirrojo.

Julieta nació en San Antonio Oeste, provincia de Río Negro. Hace 7 años que vive en Villa María, Córdoba: “Siempre digo que soy hincha de Instituto por mi abuelo, por mi papá y por mi hermano. Todos me preguntan como alguien del sur puede ser de un equipo de Córdoba, así que siempre explico que mi papá es cordobés, de Alta Córdoba, como dice él, en unas vacaciones en Las Grutas conoció a mi mamá y se fue a vivir para allá. Mis nonos vivían en la calle Fragueiro, a dos cuadras de la plaza. Así que el barrio es parte de mi infancia. Mi viejo y toda su familia son hinchas de La Gloria, mi abuelo era socio vitalicio del club. Cuando nacimos nos pusieron una camiseta de Instituto”, narra la gloriosa.

La gloriosa familia de Juli: “Nosotros somos cuatro. Tato, mi papá; Claudia, mi mamá y mi hermano, Martín. Mi mamá es la única que no es de Instituto, pero sufre con nosotros como si lo fuera. Algo que nos caracteriza es que por parte de mi viejo somos diez primos y uno solo no es de Instituto. Cuando nos juntamos todos, se tiene que bancar todas las cargadas, pobre”, cuenta la albirroja.

Gloriosos en el Sur´y hermosas anécdotas: “En Río Negro hay varios cordobeses viviendo ahí y la mayoría son de Instituto. A donde uno le siente la tonada al otro en seguida surge la pregunta ‘¿de que club sos?’, cuando descubrís que es de La Gloria, todo es mágico, arrancan las anécdotas en la cancha, discusiones sobre planteles o técnicos. Por ejemplo, el carnicero de mi papá siempre le dice ‘cuando tu hija vaya a la cancha que me traiga una camiseta, o hay un farmacéutico que me ve llegar después de un partido y me dice ‘¿que manera de sufrir no?'”, narra Juli.

Su hermano es periodista deportivo: “Cuando vivía en Bahía Blanca trabajó para un programa de fútbol y en otro de básquet. Él me fue enseñando con mucha paciencia sobre el fútbol, tácticas o que es estar en offside, también me saca varias dudas cuando en un partido pasa algo que no entiendo. El básquet es una pasión que compartimos los dos, así que ahí discutimos un poco más”, cuenta Juli.

Instituto, una pasión que lleva desde muy pequeña: “Desde chiquita, seguramente vinimos a Córdoba a visitar a mis abuelos y había algún partido, pero mi primer recuerdo viendo a Instituto es en la Bombonera, tenia 8 o 9 años, fuimos de San Antonio a Buenos Aires (1050km) a ver el partido, es una imagen que tengo grabada en mi cabeza. En la temporada del 2012 vinimos un montón de veces a la cancha y yo al año siguiente me vine a vivir a Villa María, me hice socia y empecé a ir más seguido”, dice Juli.

Su opinión sobre el presente del básquet: “El básquet de Instituto es un proyecto increíble, que por suerte nos dio un montón de alegrías. Siento que si se sigue trabajando como se lo viene haciendo próximamente va a llegar el titulo que tanto ansían los jugadores como los hinchas. Por suerte, vivo cerca y puedo disfrutar de los partidos de la Liga o de los partidos de torneos internacionales. Es un sueño ver a mi equipo jugando torneos internacionales, dejando el club en lo más alto. El ascenso de Instituto a La Liga después de 5 años, me emociona y me hace llorar”, narra la gloriosa Julieta.

Anécdotas lindas de la cancha, en el Monumental y en el Sandrín: “Recuerdo ser chiquita y que mis primos nos lleven al Monumental a buscar la media entrada que tenia la pelota plateada de AFA, o hacer viajes relámpagos solo para ir a ver un partido. Pero uno de mis recuerdos favoritos es que estábamos en Córdoba por el casamiento de una de mis primas, y sabíamos que al otro día jugábamos contra Juventud Unida de Gualeguaychú así que estábamos en pleno casamiento planificando ir al partido. Y fue un partidazo, ganamos 5 a 2, con goles de De Miranda, dos de Magnin, el tanque Gotti y Orfano. Mi papá y mi tío que la ultima vez que habían ido a la cancha, creo, había sido contra Independiente por la promoción. estaban felices. Y en el Sandrín tengo más recuerdos, porque soy muy fanática del básquet. Uno de ellos es el partido que le ganamos a Franca. Hacia unos días había fallecido mi abuelo paterno y mis viejos vinieron a Villa María, me dijeron de volver a Las Grutas con ellos, pero yo había planeado ir a ese partido con mi primo Maxi, con el que voy a todos los partidos, y les dije que yo me quedaba, que iba a ir a ese partido, porque sabia que mi abuelo así le hubiese gustado. Me acuerdo que antes de entrar al Sandrín pensé ‘por favor, nono que se nos de’ y cuando ganamos, me largué a llorar y mandé un audio al grupo familiar que diciendo que todo fue gracias a él. Aunque los chicos jugaron un partidazo, el mejor de esa temporada sin duda alguna” narra Juli.

Que significa Instituto para Juli: “Es mi familia, es asado y canciones de cancha, es mi abuelo, mi papá y mi hermano. Instituto es también un montón de viajes relámpagos del Sur a Córdoba solo para ir a ver a Instituto y volver, algo que hicimos muchísimo en el 2012. Y ahora son también las chicas de Coronadas de Gloria, que sin conocerme me hicieron parte de ese grupo tan lindo que tanto hace por el club y por el fútbol femenino. Instituto es sufrimiento, pero también es felicidad”, narra la albirroja.

Su opinión sobre Instituto y su rol social: “Me parece espectacular que Instituto se sume y se comprometa con las causas sociales, los clubes deben generar este compromiso e incentivar a los socios e hinchas a cambiar. Ayer se sumaron al Ni una menos, que no es una lucha solo feminista, sino que es un movimiento que nos une a todos los que nos cansamos de la violencia de genero y de los femicidios, me parece excelente que el club diga presente a través de un posteo”, cuenta Julieta.

Un sueño y un deseo para el club: “Deseo de todo corazón que los socios e hinchas nos unamos, que dejemos las diferencias a un lado y tiremos todos para un mismo camino. No importa si a vos te gusta más el fútbol o el básquet, si haces vóley, hockey o la disciplina que sea, el club es uno solo y tenemos que cuidarlo y trabajar para que siga siendo nuestro, para que siga siendo de los socios”, dice Juli.