Jonatan Beccacece, un fanático en Guadalajara


Vivió en Brasil, India, Guatemala y ahora en México. Hubo épocas en las que, por el horario, se levantaba a las dos de la mañana para escuchar los partidos de La Gloria.

Jonatan Beccacece nació en Córdoba y vivió aquí hasta los 25 años: “En 2010 me fui a Curitiba, Brasil (1 año), Guatemala (3 años), Bombay, India (1 año) y ahora llevo 5 años viviendo en Guadalajara”, cuenta el Glorioso.

Jonatan en el Volcán de Pacaya. Guatemala

Cuando y porque se va a México: “Vine desde India en 2014 por trabajo. La empresa me trasladó. Soy Licenciado en Recursos Humanos y trabajo para para una consultora de ese ramo”, dice Jonatan.

Jonatan en Huehuetenango, Guatemala.

Como nació su amor por Instituto: “Me lo heredaron. Mi papá era muy hincha y cuando me empezó a llevar a la cancha por el 95/96 me volví fanático desde el primer momento, fue amor a primera vista. Me volví loco por Instituto. Y esa locura dura hasta hoy”, narra Jonatan.

En el Estadio Azteca y en el Estadio de las Chivas de Guadalajara.

Algunas anécdotas de La Gloria del albirrojo: “Miles, pero las más curiosas son que cuando iba a nacer, mi viejo le dijo a mi mamá que me iban a poner el nombre del jugador que hiciera el primer gol de Instituto apenas naciera. Ese mismo día jugó Instituto contra Deportivo Español y hace el gol el ‘Chino’ Benítez. Cuando mi papá llega al sanatorio y le dice a mi vieja que me quería poner Arsenio Ramón casi lo mata. Y termina ella eligiendo mi nombre actual ‘unánimemente’. Lo más gracioso es que lo contacté al ‘Chino’ y le conté y se mataba de la risa, se portó muy buena onda y hasta me mandó recortes de los diarios del día siguiente haciendo el gol”, narra Jonatan.

Jonatan en Guatemala y en el Taj Mahal, India.

Y añade: “La otra que tengo es del colegio, me vivían retando los profesores porque no quería escribir con azul y nada más escribía con rojo porque no quería que mis anotaciones fueran en azul y blanco. Otra más, por cábala cuando era más chico, la noche antes de cada partido, dormía con todas las camisetas, gorros, shorts y hasta me ponía los llaveros en los dedos. Dormía literalmente con todo lo que tenía de Instituto puesto”, cuenta Jonatan.

Jonatan se las arregla con los horarios de los partidos en México, pero en la India hacía locuras: “Acá en México no hay tanta diferencia horaria, son tres horas entonces no se me complica tanto, pero cuando estaba en India me despertaba a las dos de la mañana a escuchar los partidos y cómo vivía con roomies de otros países a veces los despertaba con los gritos y me odiaban, pero ya después se acostumbraron y hasta a veces se ponían a ver los partidos conmigo. A una chica eslovaca hasta la terminé haciendo hincha”, narra Jonatan.

Su vida en México: “Estoy casado con una mexicana hace 1 año. Vivo con ella. Sí, todos saben porque vivo con la camiseta puesta. A mis cuñados ya los hice hinchas y hasta les regalé camisetas. Cuando se les pasa la mano con el tequila hasta cantan las canciones de cancha que les enseñé. A mis amigos ya los cansé contándoles la historia y diciéndoles que Kempes, Dybala, Ardiles, etc. son de Instituto. Acá el club Atlas ha tenido varios ex Instituto (Erpen, Bergessio, ahora Javier Correa) entonces se me hace más fácil conectar la historia”, cuenta Jonatan.

La pandemia en México: “Acá no hay cuarentena obligatoria. Sí cerraron comercios no esenciales por un tiempo pero la circulación es libre. Ahora están empezando a reabrir todo. Acá, como en Argentina, hay lugares donde sí han habido muchos casos, sobretodo Ciudad de México y el Norte del país. En Guadalajara la gente es muy cuidadosa y afortunadamente no han habido muchos casos”, dice Jonatan.

Jonatan es socio de La Gloria: “Tuve que hacerme socio de nuevo porque tenía unos meses atrasados y cuando me quise poner al día con la novedad del pago por Internet los chicos no me encontraban en el sistema, pero he sido socio de corrido desde chico. Le mandaba plata a mi vieja y ella me hacía el favor de ir a pagar pero cuando vino todo este tema de la cuarentena, cómo ella vive en Dean Funes no pudo ir y me atrasé unos meses, pero soy socio de toda la vida. Y la verdad no me importó si perdía la antigüedad, lo importante es poder darle una mano al club en este momento complicado y ahora con el pago por Internet ya pagué hasta fin de año”, cuenta el Glorioso.

Lo que más te gusta de Instituto: “Pienso que es difícil explicar el amor que uno tiene por el club. De repente puedo explicar racionalmente que es un club con una infraestructura de primer nivel, que es una cantera inagotable de jugadores de primer nivel, que no cualquier jugador es del paladar de juego del hincha a pesar de la situación del equipo, y muchas otras razones más. Pero el amor por la camiseta y por la institución como sí no te lo puedo explicar. Es como intentar explicar el amor mismo. Uno sabe en su corazón que está, pero los motivos son puras conjeturas”. Jonatan Beccacece, un Fanático de La Gloria.