Giuliano Aragno, un glorioso en Islas Canarias


Pasión a la distancia: desde España, más precisamente en la Isla Fuerteventura en el pueblo Corralejo, este fanático de La Gloria contó su historia llena de amor por los colores que lo identifican.

Cordobés, y luego rumbo a Las Canarias: “Nací y me crié en Río Ceballos. Hasta los 24 años estuve en el pueblo. Me vine para España por la situación económica. En Argentina tenía dos trabajos pero no alcanzaba. Vendí lo que tenía y me vine a esta isla fantástica”, narra Giuliano.

Su vida en España: “Desde que llegué he trabajado en cadena de supermercados. Ahora trabajando en uno de los más grandes de España. En lo que es el servicio a domicilio”, cuenta Giuliano.

El inicio de esta pasión: “Mi amor por La Gloria nace por parte de mi viejo que de pibe me llevaba a la cancha. Esto es hereditario. Toda mi familia es albirroja”, dice Giuliano.

Anécdotas del glorioso: “Contaría la del viento zonda cuando viajamos a San Juan, pero me marcó y quedó para la historia la delos pibes de entre Río Ceballos, y está la del negro Mario, que cuando jugamos con River en Nuñez en la época de Dybala me cortó y no tenía lugar para viajar, tenía la entrada lista. Conseguí un charter que me salió el doble. Que bárbaro”, recuerda Guiliano.

Los horarios de los partidos son todo un tema para Los Gloriosos por el Mundo: “Tengo cuatro horas de diferencia y aquí laburo una semana de mañana y otra de tarde. Así que cuando estamos de mañana voy casi sin dormir. Y cuando me toca de tarde, fernecito y a ver La Gloria”, dice Giuliano.

Familia Gloriosa en España: Tengo aquí a toda mi familia. Mis viejos y mi hermana. Somos cuatro. Mis padres Raúl y Meli en una casita. Mi hermana Gisella con su marido en otra. Y yo vivo solo en un departamentito”, comenta Giuliano.

La Gloria suena en la isla: “Vivo en un lugar muy turístico, así que como se imaginan hay mucha gente de diversos lugares. Ingleses, alemanes, italianos. Todos los que me conocen saben lo que es Instituto. Ando con la camiseta para todos lados. Y le he tenido que regalar camisetas a varios gallegos y más. La Gloria es conocida en la isla”, cuenta Giuliano.

Porque quiere tanto a Instituto el glorioso: “Lo que más me gusta del club son sus disciplinas, sus instalaciones, la gente. La gente aguanta y seguimos estando. Y cuando hay que poner lo que hay que poner estamos. Es un orgullo ser de Instituto”, narra Giuliano.

Su opinión sobre el básquet: Se ha hecho un muy buen trabajo y hay que seguir por el mismo camino. La institución entera se merece seguir ese camino. Lo sigo siempre”, cuenta Giuliano.

Ser socio: “Pasé un momento, por la pandemia, complicado, pero ya nos vamos a actualizar y seguir aportando ese granito de arena. Hace cinco años que no vaya pero hay que ayudar como sea al club. Y de paso saludo a los chicos de la filial de Sierras Chicas que están en progreso. Y al negro Mario, a José Rivera (Filial Gloriosos por el Mundo), a Juan, Julio, Dani, Negro Rubio y a tantos queridos Gloriosos”, dice Giuliano Aragno, un Glorioso en Islas Canarias.