Dos gritos de gol que llegaron de La Agustina

11/07/2022

Instituto cantó victoria en Alta Córdoba y los pibes de la cantera fueron los autores de las conquistas. Franco Watson y Gregorio Rodríguez debutaron en la red con la camiseta de La Gloria y cumplieron “el sueño del pibe”.

Es otra tarde de alegría en el Monumental, otro triunfo de Instituto para el delirio de su gente, es sufrido, pero merecido, para que tenga ese gustito especial, como el gustito que dejaron los goles, los que llegaron desde nuestra cantera, La Agustina.

La Gloria comenzó abajo 1 a 0, y de tanto ir, llegó un centro del ‘Tano’ Graciani que Franco Watson acertó con un gran cabezazo a la red: “En el momento del gol no me había dado cuenta hasta que escuché el grito de la gente, estaba muy feliz y sorprendido al mismo tiempo, mucha emoción por algo que estaba esperando hace bastante” dice ‘Gambetita’.

Y Franco describe esa maniobra perfecta que nació desde el sector derecho: “La jugada desborda Graciani y mete el centro al primer palo, anticipé a los dos centrales, y pude concretar. Apenas me levanté mi pensamiento fue de felicidad y dedicatoria hacia toda mi familia que estaba en la tribuna llorando”.

El sueño del pibe, hecho realidad: “La verdad que siempre soñé con este momento, desde chico. Creo que es algo realmente hermoso y muy especial a la vez, mi deseo era poder hacer mi primer gol con el club en el cual estoy desde chico y se pudo lograr”, narra Franco.

Franco y Nicolás son hermanos y comparten cancha, algo inusual y mágico para ambos, así lo cuenta el volante ofensivo: “Jugar con mi hermano es pura felicidad, creo que es algo realmente especial ya que siempre estamos juntos y hacemos muchas cosas juntos, el poder compartir entrenamientos y partidos con el es especial”.

Es un recuerdo imborrable, y allí estuvo su familia para vivirlo en directo: “En la tribuna estaba toda mi familia que antes del partido me dijeron que iba a hacer un gol al igual que mis compañeros. Creo que fue un momento de felicidad que no se va a poder olvidar jamás”, dice Franco.

Otro que vivió un momento bárbaro es Gregorio Rodríguez, delantero surgido de la Agustina al igual que Franco, y a quién también le tocó convertir por primera vez con la casaca gloriosa: “Fue una jugada rápida en la que salta ‘Pato’ Cucchi adelante, y yo atrás con Bottinelli, creo que entre la cabeza y mi hombro se mete en el arco”, describe Gregorio.

El delantero realizó las inferiores en La Gloria y siempre soñó con debutar primero y también con hacer un gol en Primera: “Siempre soñé con esto y sueño con un presente aún mejor. Tengo mucho más para dar, recién estoy empezando”, dice Gregorio.

En la tribuna estuvieron sus familiares, su novia y dos amigos, Gregorio ingresó en el inicio del complemento en un partido bravo donde el albirrojo tenía un jugador menos: “Fue una prueba de carácter superada. Una más en el torneo. Quedan varias finales más”.

“Es un plus, un empuje más. Los rivales nos tienen respeto. A mi me queda mucho por aprender, estoy en una etapa de aprendizaje y transitando una muy linda etapa”, analizó Gregorio sobre el Monumental repleto y sus primeros pasos gloriosos.