Carlos Novotny, un fanático glorioso


Lleva los colores en la piel, vivió momentos imborrables, como los ascensos de fútbol y básquet.

La pasión por Instituto la tiene desde chiquito: “Soy hincha desde que nací. Al año ya vivía a una cuadra y media del club. Me crié con el club cerca. Empecé a ir a la cancha con amigos que hacíamos deportes en el club y luego con mis hermanos”, dice Carlos.

Hermosos recuerdos de cancha: “Dentro del estadio me acuerdo del gol del ‘Tano’ Riggio. Nos miramos y preguntamos: ¿ascendimos? Una locura. Momento único e imborrable. Fue el gol de oro, que terminó por darnos el ascenso y el campeonato. Estaba en lo que era la descubierta”, recuerda Carlos.

El básquet y una gran alegría que vivió el glorioso: “Recuerdo el partido contra Ferro en el ascenso desde el TNA a la Liga Nacional. De estar en la cancha y pensaba que había quedarse un par de días más porque perdíamos, estaba difícil y habría que esperar el otro partido. Pero al rato, antes del final, no se que pasó ni como lo dieron vuelta pero a los diez minutos estábamos saltando y festejando adentro de la cancha. Una verdadera locura, imborrable”, narra Carlos.

El ascenso en Buenos Aires, otro hecho que marcó a este glorioso: “Recuerdo la final contra Chacarita en cancha de River. Tantos colectivos. Ese día fui con un amigo y fuimos primero a casa de sus tíos. Cuando salimos para la cancha fuimos rodeados de hinchas de ellos, sin hablar por la tonada cordobesa y como hacía frío, teníamos camperas que nos tapaban las camisetas de Instituto”, cuenta Carlos.

Partidos y jugadores que lo marcaron: “Disfruté muchos los ascensos, y también contra La Unión que fue el primer partido de Liga nacional, uno no creía que iba ser posible. También el 7 a 0 contra Mitre y el 3 a 1 a Boca. Recuerdo a la ‘Lora’ Oliva, a Sarría y a Román Díaz”, cuenta Carlos.

Y una anécdota con agradecimiento incluido por el gesto: “En una de las últimas vueltas por Buenos Aires de Instituto por Liga Nacional, pude vivir una gran victoria ante San Lorenzo. Después del triunfo, de disfrutar y esperar a los jugadores, el jefe de equipo me preguntó donde estaba parando y me acercaron en el colectivo del plantel. Estar en ese lugar tan intimo fue una sensación muy especial. Lo del básquet me parece una gestión excelente, fueron paso a paso, hasta llegar a los más alto. Estoy agradecido como hincha”, dice Carlos.

“Mi deseo como hincha es que tengamos más socios. Así cambiarían mucho las cosas. Yo siento mucho sentido de pertenencia por Instituto, al club lo considero una familia y mi segundo hogar”, Carlos Novotny, un fanático de La Gloria.