Candela Urtubey, una gloriosa en Cheer


Un ejemplo: amor por el deporte, enorme esfuerzo y sacrificio por defender a los colores de Instituto, y entrenar a full a pesar de la pandemia. Esta es la historia de una piba que practica una de las disciplinas más exitosas de este club gigante.

Cande nos cuenta su historia, llena de Gloria: “Comencé con Cheer en el 2013 y estuve desde el principio en el club, así que este sería mi 7° año”, nos cuenta la piba albirroja.

Cheer es muy exitoso en Instituto, sus estrellas brillan en el gimnasio, de tantos mundiales presentes para esta disciplina: “Tengo muchas opiniones del deporte, me parece que es uno de los deportes más completos que hay actualmente, te hace mejorar físicamente a la vez que te enseña muchos valores, como el compañerismo, el trabajo en equipo y la solidaridad por nombrar algunos; los vínculos que se forman en este deporte son muy fuertes, sobre todo con tus compañeros de equipo, porque debe haber mucha confianza para poder hacer las cosas que hacemos. También es un deporte súper inclusivo, no importa tu físico, tu altura o las habilidades que tengas, todos pueden practicarlo”, narra Cande.

Y Cande amplía sobre esta hermosa actividad, que se brinda en el club: “Cada miembro del equipo tiene su función, todos tienen un lugar y cada uno es importante, además que es uno de los únicos deportes en los cuales chicas y chicos trabajan juntos en un mismo equipo, y me encanta ver que cada vez más varones vienen a probar por curiosidad o porque alguien los trajo y les termina encantando el deporte”, dice la gloriosa.

Que significa para Cande pertenecer a este grupo glorioso: “Cheer me ayudó mucho en lo personal, me dio un lugar al cual pertenecer, un lugar en el que soy importante, me ayudó a superar muchas inseguridades, me dio un montón de gente que se volvió muy importante para mí, me dio una segunda familia”, cuenta con emoción la piba.

Y su análisis sobre Cheer: “También me parece que no obtiene el reconocimiento que merece, en todos los años que voy de ser Cheerleader he escuchado tantas veces ‘pero eso no es un deporte, si lo único que hacen es mover pompones’, porque la imagen que tienen de Cheer son de las chicas al costado de la cancha bailando, nada que ver con lo que hacemos nosotros. Cada vez hay más gente reconociéndolo como deporte serio, no solo acá si no por todo el mundo, lo cual es un gran paso, pero todavía tenemos un largo camino para lograr que nos tengan el mismo respeto que a los deportes convencionales”, dice Cande.

Los suyos, los que bancan los trapos, como se dice en la tribuna: “En mi familia somos cinco, mi mamá, mi papá, mi hermano más grande, mi hermana más chica (que también hace Cheer en el club), y yo. Mi papá tiene un inmobiliaria, mi mamá es empleada de comercio en una casa de ropa de danza, mi hermano trabaja en la parte de publicidad de la radio Cadena 3 y mi hermana todavía está en el colegio”, narra con mucho orgullo Cande.

El porqué de elegir este deporte para la gloriosa: “Siempre me gustaron más los deportes de gimnasia que los deportes de pelota, hice gimnasia artística durante cinco años en el colegio, después hice Hockey por dos años pero cuando pase a competitiva deje porque no me gustaba tanto como para competir. Soy una chica inquieta, no aguantaba no tener nada más que hacer después del colegio y había una compañera mía que hacía Cheer en el club en ese entonces, y ella me empezó a decir que si me gustaba ese tipo de deporte que vaya al club con ella y siempre me insistía. Busque otras cosas que fueran parecidas y al final quede entre Cheer y Circo. En mi colegio solían hacer varios talleres de actividades durante el año, uno de ellos fue de Cheer, fueron unos chicos y nos enseñaron un par de cosas y me encantó, y ese fue el momento en el que me decidí”, y ahí se definió Cande.

Sus estudios: “Estoy estudiando el traductorado de inglés. ¿por qué? Siempre me gustaron los idiomas. Como a los 12-13 años empecé a aprender inglés por mi cuenta y me termine convirtiendo el la traductora de mi casa y en la particular de mi hermana prácticamente, así que un día dije ‘bueno, aprovecho que sé inglés y que me gusta y me saco una carrera’ y debo admitir que es más difícil de lo que esperaba, pero igual me encanta”, narra Cande.

Un sueño para la disciplina: “Que Argentina entre al podio en el mundial de países, eso o que cuando seamos deporte olímpico poder participar en alguno”, dice Cande.

Sus experiencias en Cheer: “Con los años que tengo en el deporte he hecho varios, los más importantes a Estados Unidos para el mundial de países y de clubes en el 2017, y el último viaje fue a Sunchales, Santa Fé, en el cual, si mal no recuerdo, salimos primeros con la mayoría de los equipos”, cuenta Cande.

Los entrenamientos, a pesar de la pandemia: “Estamos entrenando mediante clases por zoom, hacemos clases de 90 minutos divididas en 2 partes, en la primera hacemos entrenamiento físico y en la segunda hacemos algún juego armado por las profes (sobre cheer obviamente), y para charlar con los compañeros y entrenadores, para saber cómo andan todos en estos tiempos duros. Los equipos se dividieron en 2 dias, las más chicas tienen clase un día y los más grandes otro. Las profes se encargan de armar cada clase, utilizando objetos que todos tienen en casa para reemplazar los elementos que tenemos en el club y que no podemos usar. Aparte de las clases por zoom, cuando empezó la cuarentena, se nos enviaron planes de entrenamiento y flexibilidad a todos para hacer en casa individualmente”, dice Cande.

La opinión sobre las profes Vani y Moni: “Les tengo muchísimo respeto y cariño. Los considero mi segunda familia, incluyo a Kike aunque no esté en la pregunta porque el también es parte de todo lo que voy a decir, y si no fuera por ellos no sería la persona que soy ahora. Me han enseñado tantas cosas, sobre Cheer y sobre la vida. Siempre han estado ahí, siempre impulsándome para superarme a mí misma, confiando en mí cuando yo misma no lo hacía. Me han dado tantas oportunidades que agradezco con todo mi corazón, por traer este deporte que se convirtió en mi pasión a Instituto y al país, por haber hecho miles de cursos para enseñarnos y traernos cosas nuevas sobre el deporte, por haber sacrificado horas de sus días, fines de semana y hasta horas de sueño por nosotros, por aguantarnos cada entrenamiento, alegrandose por cada avance que tenemos, por más pequeño que sea, levantándonos cuando nos frustramos y alentándonos hasta que lo logremos, que nos tranquilizan cuando nos golpeamos o lesionamos, que cuando nos ven mal se acercan y nos preguntan que pasa y nos aconsejan, que han creado un lugar seguro para muchos de nosotros para cuando queremos escapar un rato de los problemas de la vida. También admiro mucho todo lo que están haciendo para mantenernos motivados durante la pandemia, con juegos y desafíos por las redes sociales, con las clases y juegos por zoom, por los mensajes preguntando por nosotros y diciendo que aguantemos, que ya se va a acabar y que nos volveremos a ver pronto”, cuenta Cande. Una gran deportista de Instituto.