Antonella Costantino, con el vóley en su corazón


Vive en barrio Ayacucho. Tiene 23 años, nació en Córdoba y lleva los colores en la piel: “Me enamoré de Instituto, y nunca pude dejar de sentir esa sensación”.

La historia de Anto es bien gloriosa: “Llegué al club cuando tenía ocho años, mi madre me llevó. Ella quería que haga algún deporte dentro del club, y le parecía lindo el vóley, porque es un deporte en equipo”, narra la albirroja.

El amor que siente Anto por Instituto: “Cuando empecé me enamoré de Instituto, y bueno, nunca pude dejar de sentir esa sensación”, dice la gloriosa.

Porqué le gusta el vóley a la gloriosa: “Me encanta porque es un juego en equipo, en el que todas dependemos mucho de las demás. Suele ser muy intenso, y eso me genera mucha adrenalina, además todas sufrimos o disfrutamos en cada punto de una manera muy especial”, narra Anto.

Su posición en la cancha: “Soy punta, aunque a veces me ha tocado cambiar de rol, dependiendo del momento y las necesidades del equipo”, dice Anto.

Ella estudia, además de hacer deporte en el club: “Me recibí de contadora el año pasado, ahora trabajo en un estudio”, dice Anto.

Sus experiencias gloriosas con la disciplina, el ascenso y mantenerse en la Liga de Honor: “Desde que descendimos, lo que más esperábamos era volver a honor, por suerte fue bastante rápido nuestro regreso. Nosotras dimos todo para lograrlo, nos esforzamos un montón, tanto para ascender, como para mantenernos, después, en la categoría. La verdad que el partido del ascenso se vivió con mucha euforia y fue increíble tener a toda la gente alentando, no me olvido más de ese día”, dice sobre el increíble apoyo del público.

La opinión sobre el grupo, que entrena como puede y de manera virtual: “Tenemos un grupo bastante nuevo, hay muchas jugadoras que se incorporaron entre este año y el año pasado, además de las que vienen desde hace un montón, es un grupo bastante lindo y con mucho potencial, si podemos consolidarnos, vamos a tener buenos resultados”, narra Anto.

Épocas de pandemia y entrenamiento a la distancia: “Los profes están trabajando a full, tienen un montón de proyectos para el vóley, lamentablemente la pandemia nos juega una mala pasada, pero ellos siguen laburando un montón para sacar a la disciplina y el equipo adelante. Hacen un excelente trabajo”, narra sonre Francisco Otero y su equipo de trabajo.

Una referente en su puesto: “Yas Nizetich, es punta y una genia del vóley a nivel mundial (además es cordobesa)”, dice Anto.

La Gloriosa familia de Anto: “Mi vieja, Lorena, que siempre me acompañó a todos los partidos, desde que era una peque, hasta ahora que ya soy grande; mi papá, Claudio y mis hermanos, Marcos (mi mellizo) y Tomás (el más chico)”, cuenta.

Los entrenamientos de las pibas, a pesar de la pandemia: “Al principio los profes nos mandaron planes por whatsapp, pero cuando vieron que teníamos cuarentena para rato, empezaron a armar entrenamientos vía zoom o meet, la verdad que es bastante intenso y le estamos poniendo mucha pila, tanto los profes como las jugadoras, para llegar lo mejor posible cuando volvamos a entrenar al club”, cuenta Anto.

Que piensa de la Gloria: “Es una institución hermosa, súper familiar, es como mi segunda casa, de chiquita me mandaban a entrenar durante el año, y en el verano iba a la escuelita de verano con mis hermanos y primas. Es un un lugar hermoso donde tengo muchas anécdotas”, narra Anto.

El amor por la camiseta: “Soy súper hincha, me encanta ir a la cancha, voy a ver básquet y fútbol siempre que puedo”, dice Anto.

Y amplía sobre su pasión albirroja: “Instituto me encanta, tiene un montón de disciplinas, mis hermanos hicieron deporte en el club también, y con mis viejos siempre los íbamos a ver, lo que más me gusta es la gente que tenemos, todos se conocen con todos, es súper completo por donde lo mires”, cuenta Anto.

Le dicen La Joya, como a Paulo Dybala: “Lo de La Joya es algo raro, un día nos invitaron a una radio partidaria del club, creo que era el “Trapo albirrojo”, y en twitter anunciaron a las que iban, y a mí me nombraron como “La Joya “ Antonella Costantino. Fue una sorpresa porque nadie me decía así pero bueno, mis compañeras se reían y me empezaron a nombrar por el apodo, así que quedó”. Antonella Costantino, una deportista de Instituto.